
El 25 de marzo la Iglesia celebra la festividad de la Anunciación de Nuestra Señora, que conmemora el momento en que el ángel anunció a María la llegada del Salvador, con la conocida salutación: "Alégrate María, llena eres de Gracia".
Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor, envía Señor tu Espíritu y todo será creado, y se renovará la faz de la tierra.
Oh Dios que instruiste los corazones de tus fieles con la luz del Espírit Santo, concédenos que animados y guiados por este mismo Espíritu, aprendamos a obrar rectamente siempre y gocemos de la dulzura del bien y de sus divinos consuelos, por Jesucristo, nuestro Señor. Amén
Oh Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil parabienes te damos por el gusto que tuviste cuando Dios en ti encarnó, pues eres tan poderosa oh Virgen y Madre de Dios, concédeme lo que te pido por amor de Dios, por amor de Dios.
Se reza una Salve, se medita y se pide la primera gracia que se desee obtener.
Oh Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil parabienes te damos por el gusto que tuviste cuando Dios en ti encarnó, pues eres tan poderosa oh Virgen y Madre de Dios, concédeme lo que te pido por amor de Dios, por amor de Dios.
Se reza una Salve, se medita y se pide la segunda gracia que se desee obtener.
Oh Virgen de la Encarnación, mil veces te saludamos, mil parabienes te damos por el gusto que tuviste cuando Dios en ti encarnó, pues eres tan poderosa oh Virgen y Madre de Dios, concédeme lo que te pido por amor de Dios, por amor de Dios.
Se reza una Salve, se medita y se pide la tercera gracia que se desee obtener.
Acordaos oh piadosísima María que jamás se ha oído decir que persona que a vos se acogiere y pidiese socorro, hubiese salido desamparada, animada con tal confianza a vos acudo, oh Virgen de la Encarnación. Oh madre de mi señor Jesucristo, a vos vengo, a vos me presento con temor de mis pecados, no queráis menospreciar mis oraciones y mis palabras oh Madre mía, por el Misterio de tu Santísima Encarnación oídlas y cumplidlas con misericordia, por amor de Dios, Amén.
Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar en el cielo, en la tierra y en todo lugar.
Se reza un Ave María por la persona propagadora de esta devoción.
- No se debe hablar mientras se reza; procurar no ser interrumpido.
- Se debe caminar mientras se está rezando.








